En esta ocasión traigo otra pequeña creación que seguramente en muchos momentos podréis crear en casa, sobre todo en verano (o al menos en Almería).
En mi cabeza, me vino una idea, de mezclar frío y calor, sólido y líquido. Y crujiente.
Esto también lo realicé para Nochevieja y la verdad es que también estoy orgulloso del contraste que daba, con toda la simplez que es sobreponer 3 alimentos. Días atrás había probado aromatizar aceite en limón y albahaca y se me ocurrió usarlo para freír.
¿Qué necesitamos? (Para 1 comensal)
1/2~1 Filete de Merluza.
2 Champiñones.
2 Cucharadas de sopa de Sorbete de Limón.
AOVE aromatizado con limón y albahaca.
Sal.
Pimienta.
Apio picado.
Para el harinado:
Sal
Harina con romero
¿Y cómo lo elaboramos?
(Importante: Pondremos en un vaso un sorbete de limón y dejaremos en el refrigerador sin que llegue a terminar de fundirse, Cortaremos apio para que de un sabor al sorbete)
Prepararemos los champiñones cortándolos por la mitad, longitudinalmente y dejaremos sazonados.
Enharinamos bien tacos de unos 2 dedos de largo (unos 3-4 cms) de nuestro filete de merluza, sazonamos y lo sumergimos en una sartén con algo de aceite (para cubrir la mitad de la pieza)
Con unos 3 minutos por cada parte, quedará dorado, crujiente por fuera y hecho por dentro.
A su vez, pondremos a fuego medio las 4 mitades totales de los champiñones dejando que se tuesten, y su cuerpo se haga.
Una vez acabado esto, sacamos el sorbete que habrá dejado algo de hielo en forma de agua y pasamos a emplatar.
Colocaremos las piezas de merluza (en forma de zig-zag) aún calientes, colocamos los medios champiñones sobre los trozos de merluza y con una cucharilla de café, cogeremos y pondremos sobre la cima de estas "torres" el sorbete, que junto al apio cortado, irá cayendo y dejando una bonita imagen.
La mezcla de frío, caliente, crujiente y líquido me sorprendió gratamente y sinceramente, lo volvería a hacer para impresionar.

